
Sentado con el Señor Tiempo
Me alegra verle de nuevo
aunque sólo sea por un momento.
Dicen que es un hombre muy ocupado,
siempre corriendo de aquí para allá.
Pero permítame, no quisiera ser grosero,
siéntese, tómese algo
y sobre todo no tenga prisa.
Hoy no tenga ninguna prisa.
Puede parecer irónico que me acuerde siempre de usted
el día en que la tarta suma una vela más.
Será que los años se escapan cada vez más rápido.
¿No tiene usted esa sensación?
Recuerdo mi niñez pausada, lenta y feliz.
Sin embargo, la vida parece acortarse a cada paso.
Quizá pueda responderme a esto.
Ahora siéntese, tómese algo
y sobre todo no tenga prisa.
Debería tomarse la vida con más serenidad,
por eso tengo que pedirle un favor.
No estaría del todo mal,
si lograra que la rueda girase más despacio.
Sé que tiene que cumplir estrictos plazos,
pero se pierde con ello lo esencial.
¿Nunca paseó junto a la orilla del mar
mientras la lluvia cae mansamente en la playa desierta?
¿Nunca disfrutó de la sombra del roble
y la compañía cálida de su libro favorito?
¿No se percató del leve silencio de los enamorados
que cada domingo comparten caricias
en el banco del jardín botánico?
Ellos, como yo, buscan lo simple
lo sencillo, pero eterno y especial.
Quisiera quedarme los lunes acostado con mis sueños,
beber té caliente en la terraza de sus ojos
y no perderme ningún atardecer sin su sonrisa.
Ella, que la vida me roba.
Como usted, que la vida me roba.
Disculpe que me extienda
ya le veo impaciente mirando el reloj.
Le pido únicamente que considere mis palabras
y cambie de idea, Señor Tiempo.
Pero sobre todo, no tenga prisa…
El tiempo que todo lo muda, nuestro compañero más aterrador; pero a la vez el que nos permite ser lo que no somos o conseguir lo que queremos.
Me alegra volver a leer; casi escuchar los sonidos de tu mente a pesar de estos calores que nos están matando. Mucho ánimo con esta aventura y ¡¡larga y próspera vida a esta mente tan ocurrente despierta!!
Por: Jorge el Sábado, 30 Junio 2007
a las 5:19 pm
grande, enhorabuena por tu blog.
si el tiempo es como un torrente, a veces vale la pena remar, a veces dejarte llevar por la corriente, pero nunca trates de remar aguas arriba. sólo algunos peces lo hacen, y es para morir allí. y dejar que una nueva vida baje…
Por: vicen el Sábado, 30 Junio 2007
a las 11:34 pm
Me encanta, David.
Siempre me han encantado tus poesías, pero últimamente te estas superando.
Recuérdame que te deje el libro “Las intermitencias de la muerte” de Saramago… seguro que te gusta.
Por: sandrusca el Sábado, 21 Julio 2007
a las 9:58 pm
Le pedimos al tiempo que espere, pero no escuha.
lleva la prisa en la mirada, y la venda en los oidos.
Me encantó, porque eso le pido todos los dias, un minuto más, pero se va deprisa la calle abajo.
Por: luz el Miércoles, 19 Noviembre 2008
a las 10:08 am